Comercio Justo: una alternativa comercial justa, viable y sostenible

  • El sábado, 14 de mayo, se celebra el Día Mundial del Comercio Justo bajo el lema «Por la Igualdad. Somos Comercio Justo«, que denuncia la marginación y discriminación que todavía sufren millones de mujeres en todo el mundo y que limita el ejercicio de sus derechos fundamentales.
  • Asimismo, se reivindica la necesidad de trabajar de manera comprometida y estable en la igualdad de género y para favorecer el empoderamiento de las mujeres, tal y como viene haciendo el Comercio Justo, a través de las medidas concretas que todas sus organizaciones deben cumplir.
  • El Comercio Justo promueve el derecho al empleo de las mujeres, favorece su presencia en los equipos directivos, garantiza la igualdad salarial y facilita formación profesional y técnica a sus trabajadoras y trabajadores.

El comercio internacional está dominado por la lógica del libre mercado, que sitúa la competitividad y la obtención del máximo beneficio económico por encima de los derechos de las personas, de las condiciones laborales y de la preservación del medio ambiente. Este sistema genera profundas desigualdades. El Comercio Justo surge, al igual que otros movimientos sociales, de la necesidad de buscar alternativas a este sistema económico y comercial que margina a gran parte de la población, generando pobreza y aumento de las desigualdades.

El movimiento del Comercio Justo se define como parte de un movimiento internacional más amplio, el de la economía social y solidaria, con el que se comparte la lucha por transformar el sistema económico y las injustas reglas comerciales, ofreciendo a la vez una alternativa comercial justa, viable y sostenible tanto social como ambientalmente.

Desde 1958, año en el que abrió la primera tienda de comercio en Estados Unidos, se ha ido consolidando como un modelo en el que la producción y el comercio están al servicio de las personas, haciendo posible el desarrollo de las poblaciones más desfavorecidas.

Los 10 principios del Comercio Justo

La Organización Mundial del Comercio Justo establece estos 10 criterios que deben ser cumplidos por las organizaciones que trabajan en este ámbito:

Actores implicados en el entramado del Comercio Justo

1.-Organizaciones productoras:

El proceso comienza en las comunidades más desfavorecidas, especialmente en el Sur, donde los productores se coordinan democráticamente en organizaciones: cooperativas de artesanos, de campesinos, grupos de mujeres, asociación de carácter social…

Para poder incorporarse a las redes de Comercio Justo las organizaciones productoras deben cumplir
una serie de requisitos como garantizar un funcionamiento democrático en la toma de decisiones de la organización productora y una redistribución de los beneficios entre trabajadores; el respeto de los derechos humanos y garantizar que no existe explotación infantil o asegurar la participación en condiciones de igualdad de mujeres y hombres, tanto en la retribución como en la toma de decisiones.

2.-Organizaciones importadoras:

Se trata de cooperativas, ONG o empresas que compran productos de artesanía o alimentación a productores de los países de origen y los distribuyen a las tiendas de Comercio Justo y al comercio convencional. Pagan por ellos un precio establecido de común acuerdo con los grupos productores y financian por adelantado, lo que les permite vivir dignamente y acceder a oportunidades de desarrollo económico y social. También participan en campañas de sensibilización y de presión política dirigidas a reivindicar la necesidad de introducir criterios éticos en las relaciones comerciales.

3.-Tiendas de Comercio Justo:

Hacen llegar el producto de Comercio Justo hasta las consumidoras. Venden fundamentalmente productos de Comercio Justo y se comprometen a realizar una labor de divulgación y sensibilización sobre los principios del Comercio Justo, con especial atención a los beneficios de este comercio para los productores. Muchas ONG y asociaciones abren tiendas apoyadas por personas voluntarias que colaboran en la gestión y en la venta, aunque no son únicamente puntos de venta, sino que además son la «cara» de los productores del Sur y tienen como objetivo acercar a los consumidores y a los productores a través de actividades y campañas de sensibilización, información, presión y denuncia.

4.-Consumidoras:

Nuestro poder de compra contribuye a mejorar las condiciones de vida de los productores e influye para cambiar las condiciones injustas del mercado convencional. Si ejercemos un consumo responsable, no solo valoramos el precio de los productos sino también las condiciones sociales y ecológicas en que han sido fabricados.

Dos iniciativas en torno al Comercio Justo en Sevilla

Tienda de Oxfam Intermón.

En la calle Muñoz Olivé, 5 de Sevilla podemos encontrar productos producidos y comercializados bajo los principios de Comercio Justo que ayuda a mejorar la vida de muchos pequeños productores de América Latina, Asia y África, distribuidos sin intermediarios y por los que reciben un salario digno.

  • Alimentación: Productos Tierra Madre, certificado ecológico, materias primas de calidad: cafés, chocolates, tés…
  • Moda: marca propia de moda sostenible: Veraluna. Ropa de algodón orgánico y complementos de piel natural (bolsos, carteras, monederos…)
  • Cosmética natural: Aceites de agricultura ecológica de marca Senzia (cremas hidratantes, champús…) Regalos, decoración, juegos y cuentos»

Consumo responsable y Comercio Justo, a las aulas.

La asociación PROYDE tiene en la educación para el desarrollo su pilar fundamental. Es por ello que apuestan por proponer pequeños cambios diarios que todos y todas seamos capaces de llevar a cabo que puedan tener un impacto positivo en las comunidades de países empobrecidos. En este sentido, llevan a las aulas la propuesta de cambiar nuestros hábitos de consumo fomentando una actitud diaria el alumnado, para que de manera natural pueda hacer una reflexión sobre las condiciones sociales y ecológicas en las que se haya producido. Dentro de este cambio de hábitos se propone el Comercio Justo. 

La relación del Comercio Justo y la lucha contra la pobreza es directa ya que este acompaña a comunidades empobrecidas hacia un desarrollo propio que no venga impuesto desde fuera. Es decir, este sistema brinda la oportunidad a productores y productoras de aprender, de capacitarse, formarse, organizarse y empoderarse para ser protagonistas de su propia evolución trabajando en condiciones dignas y seguras que les permitan ser motor dentro de sus propias comunidades y salir de situación de pobreza en la que en muchas ocasiones viven, causada entre otras razones por el sistema consumista en el que vivimos. 

Destacamos en esta labor, el programa de certificación de Centros Educativos por el Comercio Justo por el que se realiza un acompañamiento a colegios para que puedan acreditarse como Centros Educativos por el Comercio Justo. Para ello, se propone una estrategia de sensibilización a toda la comunidad educativa que va desde reflexiones, exposiciones, talleres prácticos hasta formación a profesorado entre otras. Una vez superada esta fase, se trabajan estrategias de compra y venta de productos de Comercio Justo. Se trata de que las escuelas caminen hacia un consumo responsable y que sean ejemplos de prácticas que pongan en valor el Comercio Justo. En Sevilla, el colegio La Salle Felipe Benito forma parte de esta red.

Selección de Tiendas online de Comercio Justo

* Información obtenida de:

Comercio Justo: un movimiento en auge. Editado por la Coordinadora Estatal de Comercio Justo con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid).

El ABC del Comercio Justo. El movimiento del Comercio Justo . Coordinadora Estatal de Comercio Justo.

Coordinadora Estatal de Comercio Justo (tiendas): https://comerciojusto.org/tiendas/