Hoy el relato nos lo cuenta la CESAL ONG , nuestra socia se suma a la campaña «20 años, 20 razones para seguir cooperando», campaña que quiere poner en valor los veinte años en los que las organizaciones no gubernamentales para el desarrollo de Sevilla han acompañado procesos, tejido alianzas y aprendido, tanto o más de lo que han aportado, simplemente 20 años cooperando.

Cooperamos para que la innovación llegue a todos los rincones de Mozambique
En muchas zonas rurales de Mozambique, cultivar sigue dependiendo en gran medida de la lluvia. Cuando las precipitaciones son escasas o irregulares, disponer de agua para regar puede marcar la diferencia entre mantener una producción agrícola o perderla, entre que una comunidad coma e, incluso, pueda vender el excedente, o pase hambre.
Aunque existen soluciones de bombeo para extraer agua de pozos o ríos, la mayoría funcionan con combustible, lo que encarece considerablemente su uso y las hace poco accesibles para las comunidades y explotaciones con menos recursos.
En este contexto, la ONG Cesal y la Universidad UniLúrio de Nampula, Mozambique, desarrollaron en 2022 Solar Flow, una solución de riego solar portátil y de bajo coste capaz de bombear 9.000 litros de agua por hora utilizando la energía solar, sin necesidad de combustible, baterías ni inversores de corriente.
La iniciativa, apoyada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Generalitat Valenciana, la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID), la Fundación “La Caixa” y la empresa Grupotec, dio lugar a la creación de la cooperativa Wunwa, que actualmente produce y comercializa los equipos.
Solar Flow utiliza energía solar para bombear agua hasta los cultivos, pero lo realmente interesante no es lo que hace, sino cómo está pensado: es portátil, accesible y fácilmente reparable. Su diseño plegable y compacto permite que una sola persona pueda transportarlo sin ayuda, incluso por caminos de difícil acceso. Esa movilidad hace posible que un mismo equipo pueda ser utilizado por diferentes familias o cooperativas. Sus piezas pueden encontrarse en ferreterías y desguaces de Mozambique, y sustituirse de forma muy intuitiva. Los equipos, además, permiten aprovechar la energía disponible para pequeños usos cotidianos, como cargar el teléfono móvil.
A día de hoy, hay 130 equipos en uso en las provincias de Maputo, Gaza, Niassa y Cabo Delgado. Su empleo reduce la dependencia de los combustibles fósiles y las fluctuaciones de precio, facilitando la continuidad en el riego y mejorando la seguridad alimentaria. Además, hace más accesible una tarea especialmente dura para las mujeres, que son quienes habitualmente se encargan de transportar el agua en bidones o cubos.
Y aquí está una de las principales razones para seguir cooperando: innovar no consiste necesariamente en desarrollar la tecnología más sofisticada, sino en encontrar soluciones que respondan a problemas reales, puedan utilizarse en el lugar donde hacen falta y sigan funcionando cuando el proyecto termina.

