Hoy os compartimos este artículo de Alberto Guijarro compañero de ONGAWA Ingeniería para el Desarrollo Humano. Nos habla sobre una aplicación móvil que permite evaluar la vulnerabilidad de los sistemas de agua y saneamiento frente al cambio climático, identificar fortalezas y debilidades en su gestión, recibir recomendaciones específicas para mejorar su capacidad de respuesta y conocer experiencias prácticas que ya están funcionando en otros lugares.
El cambio climático ya no es una amenaza lejana: está golpeando con fuerza a las zonas rurales de Centroamérica. Las sequías prolongadas, las lluvias torrenciales, los huracanes cada vez más intensos y el aumento de las temperaturas están poniendo en riesgo algo tan básico como el acceso seguro al agua y al saneamiento. Millones de personas lo viven cada día. Y, como siempre, quienes más lo sufren son las comunidades con menos recursos.
Frente a esta realidad, desde ONGAWA, en colaboración con la Universidad Politécnica de Madrid, se ha desarrollado AguaClimApp, una aplicación móvil pensada para quienes están en la primera línea en las zonas rurales: los Comités Comunitarios de Gestión de Agua y Saneamiento, formados en comunidades que se organizan para gestionar sus servicios de agua y saneamiento. Su objetivo es apoyar a las comunidades rurales en el fortalecimiento de la resiliencia climática de sus servicios.
Esta app permite evaluar la vulnerabilidad de los sistemas de agua y saneamiento frente al cambio climático, identificar fortalezas y debilidades en su gestión, recibir recomendaciones específicas para mejorar su capacidad de respuesta y conocer experiencias prácticas que ya están funcionando en otros lugares. Todo ello a través de un diseño accesible, didáctico y adaptado a los contextos rurales centroamericanos.
La herramienta se basa en un enfoque de derechos humanos y ha sido desarrollada a partir del trabajo conjunto con comités comunitarios de Nicaragua, así como con la experiencia acumulada por ONGAWA y otras organizaciones durante décadas. Se encuentra actualmente en fase de validación, en la que se están recogiendo valoraciones y propuestas de mejora por parte de quienes ya la están utilizando en terreno.
Una herramienta sencilla, útil y construida desde lo local, que busca contribuir a que las comunidades rurales puedan seguir garantizando el derecho al agua y al saneamiento en un contexto climático cada vez más adverso.

La app ha sido diseñada y desarrollada contando con la financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Comunidad de Madrid.


