Manifiesto 8M de la Asamblea feminista Unitaria de Sevilla
A diez años de la siembra de Berta Cáceres, feminista internacionalista, antirracista y decolonial, junto a los feminismos de Abya Yala, del Sur global y de aquí, alzamos la voz para afirmar una verdad urgente: la vida está siendo sacrificada en nombre de un orden mundial que normaliza la violencia, el expolio y la impunidad.
Este 8 de marzo volvemos a tomar las calles porque nuestros derechos no están garantizados y porque el feminismo sigue siendo una fuerza imprescindible para defender la vida, la dignidad y la justicia social. El 8M no es una celebración: es un día de lucha, de memoria y de organización colectiva, por lo que denunciamos la persecución, tortura y muerte de mujeres, como la compañera Berta (asesinada hace 10 años) que dan su vida por romper las barreras de un sistema machista, supremacista y patriarcal.
Desde Sevilla, desde Andalucía, alzamos la voz como feminismos diversos, populares y de base, conscientes de que nuestras luchas tienen raíces locales, pero también conexiones globales. Somos muchas, distintas, pero caminamos juntas porque solo desde la unidad y en la diversidad podemos hacer frente a los retrocesos que vivimos.

Vivimos un momento de ofensiva reaccionaria. La extrema derecha avanza, se normalizan los discursos de odio y se cuestionan derechos que creíamos conquistados. Se ataca al feminismo, se persigue a las personas migrantes, se niega la diversidad sexual y de género, y se utiliza e miedo para dividirnos. Frente a esto, respondemos con organización, con solidaridad y con más feminismo.
Vivimos un nuevo orden global marcado por la militarización, la impunidad y el poder de las transnacionales. Un sistema que sostiene guerras, genocidios, expolio de recursos y devastación ambiental, mientras mercantiliza la vida y profundiza las desigualdades. Este modelo tiene consecuencias directas en nuestras vidas y en nuestros territorios: más precariedad, más racismo, más violencia y menos derechos.
Las migraciones son consecuencia de un sistema injusto que expulsa a millones de personas de sus territorios por guerras, empobrecimiento, expolio de recursos y crisis climática. A esto se suma la negación del derecho a la libre circulación, que convierte a las fronteras en espacios de muerte y control.
En nuestro territorio, las políticas migratorias y la Ley de Extranjería generan racismo institucional, persecución y vulneración sistemática de derechos. Denunciamos los CIE, las redadas, la criminalización de la pobreza y la exclusión social. Las mujeres migrantes viven una situación de especial vulnerabilidad: sostienen cuidados, trabajos precarizados, muchas veces sin derechos, atravesadas por múltiples violencias y discriminaciones.
No hay justicia feminista sin justicia antirracista.
Exigimos condiciones laborales dignas, derechos para las trabajadoras del hogar y de los cuidados, para las temporeras, limpiadoras y para todas las mujeres que sostienen la vida en condiciones invisibilizadas y precarias. Los cuidados son un derecho, no una carga que deba recaer siempre sobre nosotras. En este contexto, pedimos una política migratoria valiente y gritamos con fuerza !papeles para todes! Estaremos vigilantes del cumplimiento del Real Decreto de Regularización.
Fuera las bases americanas de nuestros territorios y las invasiones silenciosas del ideario fascista, antifeminista, a través de las redes, que nos invaden de bulos torticeros y de discursos fascistas y de amenazas cada vez más intensas ¡que nos quieren calladas y atemorizadas!.
Defendemos nuestros cuerpos y nuestras decisiones. Reivindicamos el derecho al aborto libre, seguro y gratuito, una educación sexual integral y el respeto a todas las identidades. Este consistorio de la mano de Vox nos pone una oficina” antiaborto” y retira recursos, impidiendo la educación sexual en las escuelas públicas, que consideramos tan necesaria. Rechazamos los discursos que utilizan el feminismo para excluir, dividir o señalar a otras. Nuestro feminismo no deja a nadie atrás.
Frente a la violencia, la precariedad y el odio, los feminismos construimos alternativas reales. Creamos redes, apoyo mutuo, espacios de cuidado y resistencia. Sabemos que otro mundo es posible porque ya lo estamos construyendo en lo cotidiano.
Por todo esto, este 8 de marzo llamamos a llenar las calles de Sevilla. A organizarnos, a cuidarnos y a luchar juntas. Gritamos por nuestras hermanas de Palestina, Sáhara, Sudán, Siria, Venezuela, Cuba, y todas las guerras y conflictos silenciados, víctimas de políticas imperialistas y neocoloniales. No vamos a retroceder. No vamos a callar. No vamos a renunciar a una vida digna.
¡Basta de asesinatos machistas! ¡Ni un femicidio más!
Aquí estamos las feministas, diversas y organizadas.
Desde Sevilla, por una vida digna para todas.
Frente a la guerra, la vida.
Frente a la impunidad, justicia feminista global.
Frente a la deshumanización, comunidad y esperanza.
Desde Sevilla, feminismos y resistencias
Nuestros derechos no se negocian
Fronteras que matan, feminismos que cuidan
Los cuidados sostienen la vida
Migrar no es delito, vivir es un derecho
Aquí estamos las feministas
¡Ni un paso atrás!
Berta no murió, se multiplicó
Berta sembrada en el corazón de todas las rebeldías
¡Despertemos! ¡Despertemos Humanidad! ¡¡Ya no hay tiempo! (*) Hoy, despertar humanidad es poner la vida de las personas y del planeta en el centro.
(*)Transcripción del discurso de Berta Cáceres en la ciudad de San Francisco, California (EEUU) en el momento de recibir el premio Ambiental Goldman (2015).



