Médicos del Mundo y medicusmundi han presentado el Informe 2025 “La Salud en la Cooperación al Desarrollo y la Acción Humanitaria”, un análisis de referencia que evalúa el estado de la ayuda oficial al desarrollo (AOD), la acción humanitaria y las principales tendencias que afectan a la salud global.
El informe, que alcanza su 24ª edición, alerta sobre el deterioro de la financiación internacional en salud y acción humanitaria, en un contexto marcado por el aumento de las crisis globales, la inestabilidad geopolítica y el debilitamiento del sistema multilateral. Los datos muestran que en 2024 la AOD de los países del CAD descendió un 6,9 %, mientras que los fondos destinados específicamente a salud y acción humanitaria registraron recortes significativos. Este retroceso amenaza la capacidad de los sistemas sanitarios para responder a conflictos prolongados, emergencias climáticas y brotes epidémicos.
El informe también subraya la necesidad de avanzar hacia un nuevo marco de gobernanza global y de reformar profundamente el sistema de cooperación internacional para responder de manera efectiva a desafíos como la desigualdad, la crisis climática, las emergencias sanitarias y el retroceso de los derechos humanos en contextos de crisis.
“Cualquier reforma debe ser inclusiva y transparente e ir más allá de la mera reducción presupuestaria o de la restructuración. Debe avanzar hacia una transferencia de poder, de recursos y de liderazgo hacia las organizaciones nacionales y locales”, destacó Emiliana Tapia de Médicos del Mundo.
Los recortes tensionan el sistema de las Naciones Unidas y con ello a instituciones multilaterales como la Organización Mundial de la Salud – OMS que tendrá que redoblar esfuerzos para mantener su capacidad de respuesta. En este contexto, iniciativas como el Tratado Pandémico adquieren una relevancia estratégica, ya que además de fortalecer la preparación global ante futuras crisis sanitarias, pone en valor la acción coordinada de las instituciones multilaterales en beneficio del interés común.
En apenas 5 años termina el plazo establecido para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La inestabilidad en el contexto mundial, la seguridad de que no se van a alcanzar y, sobre todo, lo lejos que nos vamos a quedar de lograr sus metas está provocando una cierta desorientación sobre dónde poner el foco hasta 2030. El décimo informe de Desarrollo Sostenible 2025 de la red Sustainable Development Solutions Network (organización auspiciada por Naciones Unidas), dice que ninguno de los 17 ODS se va a alcanzar en 2030, algo que sin duda debería de preocuparnos y que no es achacable exclusivamente a los efectos de la pandemia de la COVID‑19 como algunos
pretenden. Antes de esta pandemia, tampoco estábamos en camino de cumplirlos.
El análisis de este año no incorpora todas las metas, posiblemente porque no existan datos actualizados, un problema crónico que dificulta el análisis de los avances. En el caso de la salud, no se menciona la meta 3.8 sobre Cobertura Sanitaria Universal, una meta paraguas del resto de metas del ODS 3 de salud que es imprescindible tenerla en cuenta si queremos hablar de los avances en el ODS 3. A nivel mundial existen avances significativos en algunas metas que es preciso destacar como la reducción de la mortalidad infantil, la disminución de la incidencia y mortalidad por VIH/sida o la mejora de la cobertura vacunal, el control del tabaco y la reducción del abuso de sustancias. Pero es muy preocupante que las metas que no avancen sean la Cobertura Sanitaria Universal, y la mortalidad materna, un indicador que se ha demostrado en los países enriquecidos que puede mejorar con suficiente atención e inversión. Por último, hay cinco metas que han mejorado muy marginalmente, como son la lucha contra enfermedades infecciosas y las no transmisibles (incluyendo salud mental), la salud sexual y reproductiva, la reducción de los accidentes de tráfico, y el incremento de la financiación sanitaria y del personal sanitario. Finalmente, añadir que para el incremento de la capacidad de los países en reducción y gestión de riesgos, no hay suficientes datos como para saber si se ha avanzado o no.
El informe completo está disponible para descarga en este link y en la web www.cooperasalud.org.


