¿En qué consiste el conflicto de Sudán? por Amnistía Internacional
El conflicto entre las Fuerzas Armadas de Sudán y las Fuerzas de Apoyo Rápido comenzó en Jartum en la madrugada del 15 de abril de 2023. Jartum es la capital de Sudán y se ha convertido en un importante campo de batalla desde que comenzó el conflicto. Sin embargo, la lucha no tardó en extenderse rápidamente por todo el país, a zonas como Darfur, Kordofán del Norte y el estado de Gezira.
Los combates estallaron en Jartum después de meses de tensiones entre las Fuerzas Armadas de Sudán y las Fuerzas de Apoyo Rápido. Las Fuerzas de Apoyo Rápido son una fuerza paramilitar independiente que, hasta el conflicto actual, combatían en nombre del gobierno de Sudán junto con las Fuerzas Armadas de Sudán. De hecho, las Fuerzas de Apoyo Rápido tienen su origen en la milicia yanyawid y fueron fundadas hace más de 20 años por el expresidente de Sudán, Al Bashir, para aplastar rebeliones en Darfur. Desde entonces, los yanyawid y las Fuerzas de Apoyo Rápido, aliados con las Fuerzas Armadas de Sudán, han llevado a cabo campañas de violencia étnica contra comunidades darfuríes.
Tras ser depuesto Al Bashir como presidente en 2019, Sudán inició una serie de reformas en la transición a un nuevo gobierno. Algunas reformas afectaban a las operaciones de las Fuerzas Armadas de Sudán y las Fuerzas de Apoyo Rápido, lo que creó tensiones entre las dos facciones que finalmente estallaron en abril de 2023.
Los equipos de investigación de AMNISTÍA INTERNACIONAL verificaron múltiples casos de ataques por motivos étnicos contra personas masalit en Darfur Occidental, en ciudades como Ardamata, El Geneina, Misterei y Tandelti. Testimonios de supervivientes indican que las Fuerzas de Apoyo Rápido y las milicias aliadas son las fuerzas responsables de estos ataques.
La violencia selectiva contra comunidades no árabes en Darfur es anterior al conflicto actual. Incluye la limpieza étnica en Darfur en 2003, en la que fuerzas sudanesas respaldadas por el gobierno mataron sistemáticamente a darfuríes, lo que dio lugar a denuncias por parte de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio.
Sudán: la ONU condena el fracaso mundial tras la caída de El Fasher
El Fasher ha «caído en un infierno aún más oscuro», advirtieron el jueves (30 de octubre de 2025) altos funcionarios de la ONU, cuando la milicia de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) tomó el control de la capital de Darfur del Norte tras un asedio de 500 días, lo que obligó a decenas de miles de personas a huir a pie en medio de informes de ejecuciones masivas, violaciones y hambrunas.
«se está violando a mujeres y niñas, se está mutilando y asesinando a personas, con total impunidad», y añadió: «No podemos oír los gritos, pero, mientras estamos aquí sentados hoy, el horror continúa».Tom Fletcher, máximo responsable de ayuda humanitaria de la ONU.
Tras arrasar el último bastión importante de las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) en Darfur, que había resistido durante más de 500 días, los combatientes de la RSF fueron de casa en casa, según dijo, con «informes creíbles de ejecuciones generalizadas» mientras los civiles intentaban escapar.
La Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha documentado asesinatos en masa, ejecuciones sumarias y represalias por motivos étnicos tanto en El Fasher como en Bara. En esta última, al menos 50 civiles han sido asesinados en los últimos días, incluidos cinco voluntarios de la Media Luna Roja Sudanesa, según Pobee.
Según los informes, casi 500 pacientes y sus acompañantes fueron asesinados en el Hospital Materno Saudí, uno de los numerosos centros sanitarios que fueron blanco de los combates. ONU 30 de octubre 2025
Según José Naranjo de El País, el conflicto sudanés, que ha provocado la peor crisis humanitaria del mundo —con 12 millones de desplazados, 30 millones de personas necesitadas de ayuda humanitaria urgente y entre 60.000 y 150.000 muertos según la fuente consultada—, estalló en abril de 2023, cuando las RSF se alzaron en armas contra el ejército. Detrás del mismo está la pugna por el poder entre el propio Dagalo y el general Abdelfatah Al Burhan, líder de las Fuerzas Armadas y presidente del país tras el golpe de Estado que derrocó a Al Bashir en 2019. Ambos se repartieron el poder tras la caída del dictador, pero cuatro años más tarde se volvieron enemigos irreconciliables, pues Dagalo ambicionaba mucho más que un papel de segundón.
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (ACNUDH) divulgó este viernes (31 de octubre 2025) nuevos y estremecedores detalles sobre las atrocidades cometidas durante y después de la caída de la ciudad sudanesa de El Fasher, la capital de Darfur del Norte, en manos de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
“Las imágenes y videos recibidos por la Oficina muestran violaciones flagrantes del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. Se estima que el número de civiles muertos o heridos fuera de combate podría ascender a varios cientos”, dijo Seif Magango.
La ONU también ha recibido informes alarmantes de violencia sexual: al menos 25 mujeres fueron violadas en grupo cuando las Fuerzas de Apoyo Rápido entraron en un albergue para personas desplazadas cerca de la Universidad de El Fasher. Además, se documentaron asesinatos de trabajadores humanitarios y voluntarios locales que asistían a comunidades vulnerables.
Datos actualizados a 4 de noviembre de 2025. Secretario General de la #ONU “ La hambruna se extiende en Sudán.
Se han confirmado condiciones de hambruna en El Fasher, en Darfur, y en Kadugli, donde «la población ha soportado meses sin acceso fiable a alimentos o atención médica.
Según UNICEF, se estima que más de 3,2 millones de niños menores de cinco años en Sudán sufren desnutrición severa y la vida de 772.000 de ellos corre serio peligro si no reciben tratamiento inmediato.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) casi la mitad de la población sudanesa, o 21,2 millones de personas, enfrenta altos niveles de inseguridad alimentaria, y 375.000 padecen hambruna.


