La inseguridad alimentaria aguda y la malnutrición aumentan por sexto año consecutivo en las regiones más frágiles del mundo
El Informe Mundial sobre las Crisis Alimentarias (GRFC) es publicado anualmente por la Red Global contra las Crisis Alimentarias (GNAFC) con el análisis del Food Security Information Network , a finales de mayo de 2025 se publicó el informe correspondiente a 2024.
La inseguridad alimentaria aguda y la malnutrición infantil aumentaron por sexto año consecutivo en 2024, empujando a millones de personas al borde del abismo en algunas de las regiones más vulnerables del mundo. El informe muestra que los conflictos, las crisis económicas, los fenómenos climáticos extremos y los desplazamientos forzosos siguen impulsando la inseguridad alimentaria y la malnutrición en todo el mundo, con impactos catastróficos en muchas regiones ya frágiles.
En 2024, más de 295 millones de personas en 53 países y territorios sufrieron niveles agudos de hambre, lo que representa un aumento de 13,7 millones con respecto a 2023. Es especialmente preocupante el aumento de la prevalencia de la inseguridad alimentaria aguda, que ahora afecta al 22,6 % de la población evaluada. Es el quinto año consecutivo en que esta cifra se mantiene por encima del 20 %
“En un mundo con abundancia, no hay excusa para que los niños pasen hambre o mueran por malnutrición. La vida de millones de niños pende de un hilo.”
Catherine Russell, Directora Ejecutiva de UNICEF
El número de personas que enfrentan hambre catastrófica (fase 5 de la CIF/CH) más que se duplicó en el mismo período, alcanzando los 1,9 millones: la cifra más alta registrada desde que el GRFC comenzó su seguimiento en 2016. La malnutrición, especialmente entre los niños, alcanzó niveles extremadamente altos, incluso en la Franja de Gaza, Malí, Sudán y Yemen. Casi 38 millones de niños menores de cinco años sufrieron malnutrición aguda en 26 crisis nutricionales.
Principales causas de la inseguridad alimentaria aguda y la malnutrición
Los conflictos siguieron siendo el principal impulsor de la inseguridad alimentaria aguda, afectando a unas 140 millones de personas en 20 países y territorios. Se ha confirmado hambruna en Sudán, mientras que otros focos críticos incluyen la Franja de Gaza, Sudán del Sur, Haití y Malí.
Los choques económicos, incluyendo la inflación y la devaluación de monedas, provocaron hambre en 15 países, afectando a 59,4 millones de personas —casi el doble del nivel previo a la COVID-19— a pesar de un leve descenso respecto a 2023. Algunas de las crisis alimentarias más grandes y prolongadas, como las de Afganistán, Sudán del Sur, Siria y Yemen, fueron impulsadas principalmente por choques económicos.
Los fenómenos climáticos extremos, en particular las sequías e inundaciones inducidas por El Niño, llevaron a 18 países a situaciones de crisis alimentaria, afectando a más de 96 millones de personas, con impactos significativos en África Austral, Asia Meridional y el Cuerno de África.
Según las proyecciones del GRFC, los impactos del hambre probablemente persistirán en 2025, ya que se anticipa la mayor reducción en la financiación humanitaria para crisis alimentarias y nutricionales desde que se elabora el informe.
La volatilidad global y factores agravantes están generando un panorama desalentador para 2025
A principios de 2025, se intensificó el conflicto y la inseguridad en la República Democrática del Congo, Haití y Sudán. Tras el cierre de los accesos a la Franja de Gaza a inicio de marzo y el fin del cese al fuego de dos meses, el acceso a alimentos ha quedado severamente restringido. En Myanmar, las confrontaciones siguen pese al cese al fuego que busca permitir la asistencia por el terremoto. La inseguridad política y enfrentamientos en Sudán del Sur provocaron nuevas oleadas de desplazamiento.
“Nos enfrentamos a recortes presupuestarios profundos que han obligado a reducciones drásticas en la asistencia alimentaria. Necesitamos el apoyo de donantes y aliados para implementar soluciones comprobadas.”
Cindy McCain, Directora Ejecutiva de WFP
El abrupto corte de financiamiento en 2025 ha interrumpido operaciones humanitarias en países como Afganistán, República Democrática del Congo, Etiopía, Haití, Sudán del Sur, Sudán y Yemen, en un contexto de recortes de donantes. Los servicios nutricionales para al menos 14 millones de niños están en riesgo, exponiéndolos a desnutrición aguda severa y muerte. Se estima que la financiación para los sectores
alimentarios humanitarios caiga hasta un 45 por ciento, elevando el riesgo de agravar la inseguridad alimentaria aguda.
Los países o territorios con las mayores crisis alimentarias en 2024
Nigeria, Sudán, República Democrática del Congo y Bangladesh tuvieron el mayor número de personas con altos niveles de inseguridad alimentaria aguda en 2024, cada uno con al menos 23 millones. Estos cuatro países representaron más de un tercio de las personas en situación de Crisis o peor (Fase 3 o superior de la CIF/CH). Les siguieron Etiopía, Yemen, Afganistán, Myanmar, Pakistán y la República Árabe Siria, cada uno con entre 9 y 22 millones de personas afectadas.
Palestina (Franja de Gaza) tuvo la mayor proporción de su población con altos niveles de inseguridad alimentaria aguda en 2024, estimada al 100 por ciento, igual que en 2023. Alrededor de la mitad de la población enfrentó altos niveles de inseguridad alimentaria aguda en Haití, Sudán del Sur, Sudán y Yemen. En Afganistán, República Centroafricana, Namibia, República Árabe Siria y Zambia, la proporción fue de al menos 33 por ciento.
El desplazamiento en 2024, impulsado por conflictos y fenómenos meteorológicos cada vez más intensos
El número de personas desplazadas forzosamente en los 53 países o territorios alcanzó 95,8 millones en 2024, un alza del 4 por ciento respecto a 2023, continuando la tendencia ascendente observada desde 2013.
A nivel mundial, el 95 por ciento de las personas desplazadas internamente (PDI) y el 70 por ciento de los refugiados y solicitantes de asilo viven en países o territorios con crisis alimentarias, impulsadas por conflictos, violencia y fenómenos meteorológicos extremos cada vez más intensos. La mitad de todas las PDI en países con crisis alimentarias se encontraba en Colombia, República Democrática del Congo, Sudán y República Árabe Siria. Sudán tuvo el mayor alza desde 2023 (+27 por ciento), seguido de Myanmar y República Árabe Siria.
Los datos revelan una tendencia clara y consistente: la prevalencia de altos niveles de inseguridad alimentaria aguda es mayor entre las poblaciones desplazadas y los retornados que entre los residentes. Las poblaciones desplazadas también estuvieron entre quienes enfrentaron una situación de Catástrofe (Fase 5 de la CIF/CH) en todos los países o territorios que tuvieron poblaciones en esta fase en 2024.
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