Análisis de sentencias sobre abusos sexuales en Internet a niños y niñas en España
Las denuncias por delitos sexuales digitales contra niños y niñas aumentan, han pasado de 954 en 2022 a 1.078 en 2024. • Las chicas siguen siendo las principales víctimas, representando el 68,6% de los casos.
Save the Children publicó en enero de 2026 el informe, Tras la pantalla: violencia sexual contra la infancia en el entono digital. Las distintas formas de violencia han encontrado en Internet un nuevo canal para ejercerse. La presencia digital forma ya parte de su vida cotidiana, convirtiéndose en un espacio de socialización, ocio y aprendizaje, pero también en un entorno de riesgo cuando no existen mecanismos adecuados de protección y en este contexto presentan su informe ‘Tras la pantalla: violencia sexual contra la infancia en el entorno digital’, en el que se analizamos 23 sentencias correspondientes a 28 casos de grooming ocurridos en el periodo 2023-2024.

El informe confirma que la edad media de las víctimas es de 13 años, y que las niñas siguen siendo mayoría, 60,7%. Sin embargo, uno de los cambios más preocupantes es el perfil del agresor. Aunque siguen siendo mayoritariamente hombres sin antecedentes penales, aumentan significativamente los casos en los que el agresor pertenece al entorno familiar, pasado del 3,3% al 25%.
Según los últimos datos del Ministerio del Interior, en 2022 se registraron 954 denuncias por delitos sexuales digitales contra niños y niñas, cifra que ha aumentado hasta las 1.078 denuncias en 2024. Además, las chicas siguen siendo las principales víctimas, representando el 68,6% de los casos, y estos delitos suponen ya el 84,2% del total de la criminalidad sexual en Internet.
“El aumento de denuncias es una señal de que el problema empieza a visibilizarse, pero también confirma que la violencia sexual es una lacra que se extiende en distintos ámbitos del entorno digital. Internet continúa siendo un espacio inseguro para los niños y niñas”, señala Catalina Perazzo, directora de Influencia y Desarrollo Territorial.
Save the Children apuesta por extender el modelo Barnahus (“casa de los niños” en islandés), el cual ofrece atención integral donde todos los departamentos que intervienen en un caso de abuso sexual infantil se coordinan y trabajan bajo el mismo techo para atender al niño o niña víctima. Se trata de una casa, lejos de comisarías y hospitales, que cuenta con un entorno amigable para los niños: decoración adaptada a su edad y profesionales especializados en victimología infantil, a todos los territorios y también a los casos de violencia sexual digital. Este modelo permite una atención coordinada, especializada y centrada en el interés superior del menor, reduciendo la victimización secundaria
Características del online grooming
Es el delito por el cual una persona adulta contacta con una niña, un niño o adolescente por medios electrónicos con el fin de hacerle participar en cualquier actividad sexual, como por ejemplo obtener materiales digitales de contenido sexual o generar encuentros sexuales en el ámbito digital o en el físico. Para ello, hay diferentes maneras de conseguir esa interacción, pero, al igual que en el abuso sexual «físico» se caracteriza por:
- Establecer un vínculo de confianza, ya sea a través de engaño, manipulación, soborno, coacción, fingir otra identidad, etc.
- Aislamiento de la víctima para asegurar su desprotección y que el abuso no se descubra.
- Valoración del riesgo con preguntas y acciones de control para garantizar que la situación de abuso sigue sin salir a la luz.
- Ruptura una vez que el agresor se siente con confianza para introducir la temática sexual.
- Petición sexual que puede ser material audiovisual, un encuentro físico, ambos, etc
El contacto puede producirse a través de todos los espacios en los que la infancia y adolescencia accede de forma habitual: redes sociales, plataformas de videojuegos, canales de streaming, aplicaciones de mensajería, etc
Los perfiles
Perfil de la víctima
En el 60,7 % de los casos analizados, la víctima era una niña y en el 39,3 %, un niño, lo que confirma la predominancia de víctimas femeninas, pero en una diferencia menor entre niños y niñas que en el abuso físico. La edad media entre las víctimas sigue situándose en torno a los 13 años, sin diferencias entre chicas y chicos.
Perfil de la persona agresora
Respecto del perfil de la persona agresora, en todas las sentencias analizadas el acusado era un hombre. El 33,3 % era una persona desconocida. Estos datos confirman que los agresores en los entornos digitales son mayoritariamente hombres y no son siempre personas desconocidas. En el 78,3 % de los casos, las personas involucradas no tienen antecedentes penales, mientras que en el 8,7 % de las sentencias no consta esta información.
Acceso a Barnahus
Aunque surgió como modelo para abordar casos de violencia sexual en entornos físicos, la Barnahus también es un recurso clave para el abordaje de los casos de violencia sexual contra la infancia y la adolescencia que tienen lugar en el entorno digital, al garantizar una atención especializada, coordinada y centrada en el interés superior. El grooming es una forma de abuso sexual infantil y por tanto una forma de violencia sexual contra la infancia y la adolescencia contemplada en los marcos legales que fundamentan el modelo Barnahus.
Recomendaciones
A pesar de los avances legislativos a nivel nacional, todavía persisten retos para una implementación completa y efectiva de un modelo de justicia que esté verdaderamente a la altura de la infancia. Para ello, es necesario:
- Garantizar un número suficiente de secciones de violencia contra la infancia y la adolescencia desde el inicio de su implantación.
- Crear fiscalías especializadas en violencia contra la infancia y la adolescencia que participen en todos los procesos donde haya infancia víctima.
- Discernir cuestiones competenciales o de coordinación con respecto a la especialidad civil de familia, violencia contra la mujer y secciones de menores.
- Extender la especialización a todos los niveles judiciales que intervengan en casos de infancia y adolescencia.
- Crear equipos técnicos en violencia contra la infancia que auxilien a jueces y magistrados.
- Asegurar la formación inicial y continuada de todos los operadores jurídicos, más allá de los jueces, juezas, magistrados y magistradas.
- Garantizar que las formaciones incluyan contenidos fundamentales para dotar de foco y contenido a esta especialización.
- Garantizar la práctica sistemática de la prueba preconstituida en todos los procesos, alejando de manera efectiva a la infancia víctima y testigo de las instalaciones judiciales.
- Extender y consolidar el modelo Barnahus, integrado en el modelo especializado de justicia, asegurando que también integre los casos de violencia sexual en el entorno digital, para garantizar una actuación coordinada, especializada y adaptada a las necesidades de la infancia y la adolescencia que ha sido víctima en este entorno, reduciendo la victimización secundaria.
- Evaluación formal del Interés Superior. Es fundamental incorporar en la práctica judicial una evaluación formal, individualizada y estandarizada del interés superior, que analice todos los elementos que lo componen y garantice su aplicación efectiva en cada caso.
- Educación en el uso seguro y responsable de Internet, junto con la educación afectivo-sexual integral.
- Medidas dirigidas a promover la responsabilidad de las plataformas y empresas digitales para asegurar un compromiso firme con la protección de la infancia y la adolescencia, garantizando mecanismos efectivos de supervisión, sanción y rendición de cuentas, que garanticen su responsabilidad en la prevención, detección, actuación y colaboración con las autoridades frente a la violencia sexual en los entornos digitales.
Save the Children recuerda que la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia frente a la Violencia (LOPIVI) establece la necesidad de una justicia especializada para atender a niños, niñas y adolescentes víctimas. Sin embargo, el análisis de los casos recogidos en el informe evidencia que persisten importantes carencias en el proceso judicial que dificultan una respuesta adaptada a las necesidades de la infancia.
Sobre Save the Children
Save the Children es la organización independiente líder en la promoción y defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Trabaja en 113 países atendiendo situaciones de emergencia y programas de desarrollo. Ayuda a los niños y niñas a lograr una infancia saludable y segura.
En España trabaja desde hace más de 30 años con programas de atención a los niños y niñas más vulnerables, centrados en la infancia en riesgo de pobreza o exclusión social. A través de sus programas en España, proporcionan una atención integral a los niños, niñas y sus familias para que la situación económica o de exclusión social en la que viven los niños no les impida disfrutar plenamente de sus derechos y puedan alcanzar el máximo de sus capacidades.


