Para finalizar las celebraciones en torno al Día de las Personas Cooperantes que forman parte del Convenio Sevilla Coopera VIII, financiado por la Unidad de Cooperación del Ayuntamiento de Sevilla, hoy os presentamos a Mercedes García de Tejada, voluntaria en Fundación Kambia, ONG vinculada al IBVM (Círculos Mary Ward), trabaja especialmente por los derechos de las mujeres, las niñas y los niños, promoviendo oportunidades de cambio desde lo local y construyendo una ciudadanía más solidaria y comprometida.
En la Fundación Kambia el voluntariado internacional tiene un valor especial, y ofrecen diversas opciones que incluyen experiencias solidarias de entre 15 días y un mes, o voluntariado de larga duración, a partir de cuatro meses. Durante 2025 han realizado acciones de voluntariado internacional en Calcuta, Nepal y Perú.

Con solo 22 años, Mercedes se convirtió en la primera voluntaria en viajar a la India con Kambia. Durante un año convivió con ocho comunidades distintas de las religiosas del IBVM —congregación fundada por Mary Ward y conocidas como Loreto Sisters— y participó en proyectos educativos dirigidos a personas con escasos recursos económicos y en riesgo de exclusión social.
Esta experiencia fue fundamental para mí —recuerda Mercedes— porque me ayudó a descubrir y reafirmar mi vocación como maestra.

Hoy, Mercedes ejerce como maestra en el colegio Irlandesas de Bami, de la Fundación Educativa Mary Ward, pero su vínculo con la India nunca se ha roto: desde hace años forma parte del patronato de la Fundación Kambia, colaborando activamente con los proyectos que financia y siguiendo de cerca su evolución.
La labor de la Fundación Kambia
La Fundación Kambia trabaja con comunidades en situación de vulnerabilidad, impulsando proyectos de educación, salud, lucha contra la trata y garantía de una vida digna. Facilita acceso a la atención sanitaria en zonas aisladas, promueve una educación inclusiva y de calidad, apoya proyectos de prevención y atención en casos de trata en India y Albania, y fomenta alternativas económicas que fortalezcan a las comunidades. Todo ello acompañado de acciones de incidencia para que las poblaciones puedan reclamar y ejercer sus derechos.
El trabajo de Kambia se basa en una visión integral del desarrollo, que entiende que la pobreza no se limita a la falta de recursos económicos, sino que también implica la exclusión social, la desigualdad de género, la carencia de oportunidades educativas o la falta de acceso a servicios básicos. Por ello, sus programas buscan transformar realidades de forma sostenible, generando cambios que impacten tanto en las personas como en las estructuras sociales que condicionan sus vidas.


