El pasado viernes 28 de abril un terremoto de 7,7 grados ha sacudido Myanmar afectando duramente al país que lleva cuatro años en una sangrienta guerra civil. En cuanto a las víctimas mortales, alcanzan los 1.700 los muertos y los heridos los 3.400, y 300 desaparecidos según el último parte del gobierno militar.
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ha declarado en un comunicado que «la destrucción ha sido enorme y las necesidades humanitarias aumentan cada hora«. «Con el aumento de las temperaturas y la proximidad de la estación de los monzones en pocas semanas, urge estabilizar a las comunidades afectadas antes de que surjan crisis secundarias», han alertado.
El conflicto civil que azota Myanmar desde el golpe de Estado de 2021 ha debilitado gravemente su sistema de salud, lo que agrava aún más la actual crisis humanitaria.
La Organización Mundial de la Salud ha calificado la situación de «emergencia máxima» y ha lanzado un llamamiento para encontrar rápidamente ocho millones de dólares con el fin de salvar vidas y prevenir epidemias en los próximos 30 días.
Iremos actualizando por esta vía las organizaciones que están ofreciendo apoyo.


